Es posible hablar de evaluación formativa cuando esta forma parte del proceso de enseñanza-aprendizaje. También, la evaluación es formativa en la medida en que las evidencias de los desempeños de los estudiantes son buscadas, interpretadas y usadas por los profesores, los estudiantes o sus pares para tomar decisiones acerca de los próximos pasos a seguir en la enseñanza-aprendizaje (Black & Wiliam, 2009).